Cómo promover la escritura en los alumnos

Publicado: 24 de Septiembre de 2015

Los niños están llenos de historias, de cuentos ¡y de mucha imaginación! Los niños realmente puede sorprender después de haber escrito una historia en un papel. Lo importante es que esto se promueva tanto en la casa como en el colegio. Si un niño tiene dificultades con la escritura o no le gusta sentarse para organizar su mente, no te preocupes porque hay formas de promover la escritura en los alumnos.
Pero antes, es importante recordar que practicar la escritura no tiene que ser una tarea obligada, sino que debe sentirse como algo que realmente se desea hacer, algo que a los niños les salga desde dentro hacerlo. Acá, junto a Educación 2.0, te contamos algunas formas.

La escritura como juego
A los niños les encanta los juegos aunque signifique escribir algo. No tienes que decirle a un niño que el juego es para desarrollar la habilidad de la escritura ¡porque eso le sonará demasiado aburrido! Únicamente dile que van a jugar a un juego donde cada uno debe inventar una historia relacionada a un mismo tema. Sin que uno sepa lo que escribe el otro, dense unos minutos para redactarlo y luego comparen. La imaginación de cada niño es algo asombroso… ¡y muy divertido!

Escoger temas entretenidos
A todos nos gusta escribir sobre temas que nos agradan. Escribir una redacción sobre el universo, los dinosaurios o el último capítulo de su serie favorita puede ser algo realmente fascinante para los niños. En este sentido, es altamente recomendable incentivarlos a usar su imaginación sobre las cosas que más les gusten y las cuenten mediante la escritura.

Relacionar la escritura con la realidad
Quizás una razón que desmotive la redacción en los niños es que piensan en la escritura como algo que sólo existe en libros. Una vez que el libro o el cuaderno se cierra, no hay más letras. Pensando en el punto anterior, sobre escribir sobre sus gustos, un tema interesante podría ser la cocina. Motiven a los niños a inventarse una receta con sus ingredientes favoritos y, una vez que la hayan terminado, ¡pónganla en práctica! Verán, de manera directa, cómo se materializa algo que sólo se pudo haber hecho poniendo en orden sus ideas y, sobre todo, escribiendo.

Recuérdale lo que hace bien
Son muchas las veces que los padres y profesores sólo se fijan en aquello que los niños hacen mal (como las faltas de ortografía) pero se olvidan decirles lo bueno que ha hecho (como el conjunto de la historia). Será nuestra responsabilidad como padres o profesores encontrar las cosas que un niño ha hecho bien y hacérselo saber para que se sienta motivado. Y, de forma secundaria, le puedes ayudar a mejorar los pequeños errores. Todo está en la forma.